Los Peta-zetas eran unos sobres riquisimos de colores muy vivos, UNA verdadera BOMBA en acción con un increible sabor.
En la bolsita había una especie de piedrecillas pequeñas, pero en cuanto metías una en la boca..UFFF!, era una sensación única una verdadera explosión, cuando estas piedrecillas tomaban contacto con tu saliva, todos a cubierta… que llega el enemigo, pues era una pasada , parece que te iba a estallar la boca, pero no hacían daño, y al final lo que tenías era ganas de comprar más, hoy los peta zetas actuales perdieron este handicap, ojalá vuelvan a sacar la versión de mi época.